Signos del Zodiaco

La mitología de Mercurio

Mercury

La astrología sostiene que el principio que mueve los hilos de la vida y del destino son los astros, y asignada a cada uno de ellos ciertas características que nos benefician y encauzan bajo ciertos patrones, y nos impregnan de vicios y virtudes que forjan nuestro carácter. ¿De dónde proviene estas características que se adjudican a cada signo? De la mitología griega.

En este caso, analizamos las propiedades que se adjudican a Mercurio según la mitología, y el planeta que rige en buena medida el horóscopo de diciembre.

Después del Sol y de la Luna, Mercurio, el planeta de la comunicación, es el que más atesora mitos en su haber: se ha nombrado así en honor al mensajero de los dioses (conocido también como Hermes). También es una figura central en el Tarot: El Ermitaño.

Mercurio fue el hijo de Júpiter y de Maya y tenía la habilidad de moverse entre los mortales y los dioses, llevando advertencias, trayendo mensajes.

Además de mensajes, Mercurio era conocido por su capacidad para atraer la lluvia y las condiciones del clima que bendecían las cosechas y las actividades del campo. No sólo transportaba información, sino también las condiciones y acciones que traían la dicha, la fertilidad y el comercio.

Mercurio era también el dios de los viajeros, que le rendían homenaje dejando a la vera del camino pilas de piedras: era tradición que cada viajero sumaba rocas al conjunto. Se trata de una tradición que se sigue practicando hoy en día.

Mercurio en la edad media pasó ser el Dios de las Transformaciones, de la alquimia y de la magia, formas precursoras de la medicina, que hoy en día conserva aún su símbolo como identificación.