Horóscopo

Horóscopo martes 11 de diciembre

Long trip

El día:

Hay que aceptar la influencia de Marte, y asumir que no habrá cambio si antes no dejamos de lado el temor y la falta de fe en nosotros mismos. No olvides revisar tu horóscopo para diciembre.

 

ARIES (21 de Marzo – 20 de Abril)

Siempre colocas el interés por encima de los sentimientos, pero en este caso tendrás que ir en contra de esa tendencia.

TAURO (21 de Abril – el 21 de Mayo)

Recuerda que lo grande se repite en lo pequeño. Nada más, nada menos: lo que ocurre afuera, va a pasar dentro. Aplica hierbas para sanear tu casa.

GÉMINIS (21 de mayo – 21 de junio)

No observas las reglas que se han puesto en tus manos, ni te permites tomar un respiro ante esa incertidumbre. Pon orden.

CÁNCER (21 de junio – 22 de julio)

Hablas mucho, pero haces muy poco. Ha llegado la hora de poner en su lugar a quien te ha escatimado reconocimiento.

LEO (23 de julio – 22 de agosto)

En ocasiones no queda otro remedio que poner entre sus manos la decisión, y dar un paso a un lado. Es lo que toca.

VIRGO (23 de agosto – 22 de septiembre)

Nada como la verdadera intención de cada cual, y exponerla, para que todos lleguemos al sitio en donde deseamos estar.

LIBRA (23 de septiembre – 22 de octubre)

Es una mala idea ponerte en exposición de esa manera. No hables tan a la ligera de temas que sabes que te dañan.

ESCORPIÓN (23 de octubre – 22 de noviembre)

Hay que acallar esas demandas de la única manera que sabes cierta: dejando de lado las habladurías, y en total sinceridad.

SAGITARIO (23 de noviembre – 21 de diciembre)

No esperes que las condiciones de lo que hacen varíen si antes no das esa extra que se te ha exigido.

CAPRICORNIO (22 de diciembre – 19 de enero)

Nadie sabe qué se esconde bajo esa capa de tranquilidad. Es hora de que todos sepan que no lo pasas bien.

ACUARIO (20 de enero – 18 de febrero)

No llevas bien la presión. Tienes que trabajar en ello: no se puede vivir bajo esa idea de que eres tan frágil…

PISCIS  (21 de febrero – 21 de marzo)

Tenemos que hacer lo que nos toca, cada día, cada noche, y dejarnos de contemplaciones secundarias.