Compatibilidad

¿Deberías preguntar “de qué signo eres”?

Una de las inquietudes más comunes de aquellos que creen en la astrología y sus designios, es la de saber el signo de cada una de las personas que les rodean.

Un conocimiento que tiene como objeto saber de qué tipo de caracteres se rodean. Queremos saber cómo son las personas con las que tenemos trato para saber de qué manera tratarlas, cómo ayudarles, y aquellos que debemos ofrecerles de nosotros mismos.

Sin duda, conocer el signo astrológico de quienes nos rodean es una de las mejores maneras de garantizarnos una convivencia exitosa en todas las esferas de la vida, pues de esa manera también identificamos espíritus afines o caracteres problemáticos hacia nuestra persona. Los astros no definen, pero marcan y muestran las tendencias que nos ayudan a tener un comportamiento adecuado y la elección de las mejores acciones para evitar conflictos.

Por ello, deseamos saber qué signo corresponde a las personas que han ingresado en nuestros círculos íntimos, y nos sentimos impelidos a preguntar a toda persona que entra en nuestras vidas: “¿De qué signo eres?”.

Un impulso bienintencionado, pero ¿correcto de hacer?

¿Debemos preguntar a qué signo corresponde cada persona?

La respuesta, como en todo lo que se refiere a la etiqueta social, es espinosa.

Lo mejor es que no, que no preguntemos a qué signo corresponde nuestro interlocutor.

¿La razón?: No toda la gente cree en la astrología, y pueden vernos como personas de carácter frívolo y banal, supersticiosa y superficial.

En el caso de las personas que si creen en la astrología, esa pregunta puede verse como una invasión de la intimidad.

Hagamos esa pregunta cuando se haya generado la suficiente confianza con la persona, y cuando realmente tengamos razones de peso para conocer su signo, y nuestra compatibilidad.